¿Cuán nuevas son las ruralidades chilotas?

¿Cuán nuevas son las ruralidades chilotas? Transformaciones territoriales en Chiloé central, 1980-2012
Bernardita McPhee
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A partir de la década de 1980 en la provincia de Chiloé se produjo un proceso de industrialización de la salmonicultura que ha generado una serie de transformaciones en términos económicos, ambientales, sociales, culturales e institucionales. Estas transformaciones no solo nos hablan de fuerzas externas de cambio, sino que principalmente de cambios en las formas de habitar el territorio provincial producto de nuevas relaciones entre lo global y lo local.

¿Qué ha pasado con los modos de vida rural en este proceso de transformaciones territoriales? Es la pregunta que guía la presente investigación, no solo con fines descriptivos de una nueva situación, sino que también con el propósito de discutir si es posible hablar de `nueva ́ ruralidad en la provincia de Chiloé, uno de los conceptos que ha sido utilizado desde la década de 1990 para caracterizar los procesos de transformación de la ruralidad latinoamericana.

Para este propósito se caracterizan los modos de vida rural de tres localidades rurales de Chiloé central: Huillinco, Detif y Llingua; ubicadas a diferentes distancias de la ciudad de Castro, lo que permite indagar si la variable de la proximidad incide en los cambios de la ruralidad. Por otro lado, se analizan las transformaciones espaciales de estos asentamientos desde la década de 1980; y los discursos del desarrollo regional rural, considerando que los modos de vida rural se configuran de acuerdo a formas particulares de habitar un territorio y a los procesos que lo norman.

Las conclusiones principales señalan que entre 1980 y el presente la ruralidad chilota se ha complejizado, situación que imposibilita hablar actualmente de una ruralidad en Chiloé central. A la vez, que no todo lo nuevo de las ruralidades latinoamericanas corresponde a lo nuevo en la provincia de Chiloé, y que en el contexto chilote lo nuevo se articula con lo viejo, dando paso a configuraciones que responden a características sociales, espaciales e históricas particulares. Por lo tanto, ni la vieja ni la nueva ruralidad, en tanto formas de pensar las transformaciones, dan respuesta a los modos de vida rural actuales en los tres casos analizados. Lo que justifica el tránsito de lo rural hacia lo local para comprender las dinámicas territoriales, los tiempos que en ellas se imbrican y los procesos de transformación del territorio.

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